La Maqueta

1. INT. SALÓN DE CLASE – DÍA

ALEJANDRO (V.O.)
26 Años. Una madre muerta. Un dolor en el estómago. La presencia de un  padre que me reitera que el fracaso es inherente a mi vida. Un destino que tengo que empezar a tejer con otro hilo.

Una lámina de papel cebolla deja ver el diseño de la fachada de una mezquita. Dos manos envuelven la lámina. El codo de ALEJANDRO (26), fornido y altivo, cae sobre la mesa de dibujo, éste se pone la mano en la frente, se quita el pelo de la cara y mira, trágico, a MANUEL (25).

MANUEL
Alejandro, lo peor que te puede pasar es que te raspen la entrega y la vuelvas a hacer el próximo semestre.

Alejandro se le lleva las manos a la cabeza y mira con una terrible preocupación a su amigo. El resto de los estudiantes comienzan a salir del salón, salvo JULIA (22).

ALEJANDRO
¿Otra vez? ¡Estamos hablando de mi tesis!

Alejandro le da un puñetazo a la mesa y mueve la cabeza en sentido negativo, mira a Julia y los tres se quedan en silencio.

ALEJANDRO
Falta una semana para entregar la puta maqueta y necesito más de la mitad de lo que cuesta, y si trabajo un doble turno no voy a tener tiempo para terminarla.

De repente, Manuel se ilumina, hace un chasquido con los dedos, se levanta de la silla y mira, seria y seductoramente, a Alejandro.

MANUEL
En la facultad hay un grupito de chamos, creo que del sexto semestre, que se resuelven cogiéndose viejas por dinero. En dos o tres tandas de “trabajo” podrías completar para la maqueta.

Alejando lo mira sin expresión y, luego de unos segundos, habla Julia, hermosa y con una actitud pesimista.

JULIA
Pero entrar a ese club no es tan fácil, no aceptan a cualquiera así como así…

MANUEL
(A Alejandro) Pero tú no eres tan feo (Manuel y Julia se ríen).

Alejandro, decepcionado, baja la cabeza, se cruza de brazos y se inclina hacia atrás. Julia se desplaza por el salón.

JULIA
(A Alejandro) No es que te quiera desanimar, pero no te aceptarían para tres veces y ya; y, por si fuera poco, al que entra allí le dan no sé que clase de entrenamiento. No te va a dar tiempo.

Manuel hace un gesto de gallardía con la mano y la mejilla, y le da una palmada en la cara a Alejandro.

MANUEL
A ti no te tendrían ni que entrenar (sonríe).

ALEJANDRO
Nada. Ustedes están locos, en una semana no la puedo ni terminar si no me dedico el día entero. Y con lo de las viejas, me tendría que coger a veinte por lo menos (se ríen los tres).

Manuel alza los hombros y se levanta, Julia y él caminan hacia la puerta del salón. Julia voltea hacia Alejandro y, abriendo bien los ojos, le dice con una sonrisa siniestra.

JULIA
Si no inténtalo en el cine de la 16, dejas que tres maricas te lo mamen y pagas tu maqueta.

Alejandro se ríe y mueve la cabeza hacia los lados. Julia y Manuel abandonan el salón.

Aparecen los títulos iniciales, el nombre de las instituciones que patrocinan el corto, el nombre del director y, finalmente, el título del cortometraje: La maqueta.

2. INT. CONSULTORIO – NOCHE

Alejandro está recostado en un diván. El lugar está atiborrado de libros, diplomas, relojes y hay un gran escritorio, cuya mitad ocupa una torre de cajas de medicamentos.

ALEJANDRO
Hace años vi algo sí en una película. Era de un tipo que intentó ser gigoló en Nueva York y, tras el fracaso, tuvo que prostituirse en un cine por dinero. Creo que no era gay, pero no recuerdo mucho más, no doy con el título. No sé. Yo estaba desesperado por la entrega, pero eso de cogerme a viejas por dinero no me parecía. Y dejar que un tipo me lo… ¡ni pensarlo! Con todo y eso, fui a averiguar lo de las viejas en la facultad y los chamos me ofrecieron doble tanda para el fin de semana, unos días de entrenamiento y menos de la mitad de lo que necesitaba para terminar la maqueta.

3. INT. SALÓN DE CLASE – DÍA

Alejandro se levanta, enciende un cigarrillo y se asoma por la ventana panorámica del salón, ya vacío. Sus ojos parpadean con rapidez y se pierde en su mirada.

4. INT. ANTESALA DE CINE 1 – NOCHE

Desde un rincón, Alejandro mira de reojo y ve a seis personas de actitudes muy sospechosas; UNO CON CABELLO LARGO (35), gordo y con argollas, lo observa detenidamente. UN PEQUEÑÍN (22), vestido de niña bonita, taconea mientras pide una golosina. UNA PAREJA DE SEÑORES (47 y 50), sentados, fuman y lo miran, intimidándolo. UNA MUJER MUY COQUETA (50) le vende cotufas a UNA REGORDETA MASCULINA (30) que se traga una tableta de chocolate. Alejandro baja la mirada antes el ojo seductor del gordo de argollas y se va.

5. INT. SALÓN DE CLASE – DÍA

Alejandro tira el cigarrillo al suelo, lo apaga con el zapato, camina hacia su mesa de dibujo, recoge sus láminas y sale, apresurado, del salón. Tira la puerta.

6. INT SALA COMEDOR DEL APARTAMENTO DE ALEJANDRO – NOCHE

El decorado del apartamento deja ver que se trata de un sitio viejo y  de escasos recursos. Alejandro se sienta en la mesa del comedor y se lleva las manos a la cien, luce terriblemente preocupado. Se levanta, se acerca a la ventana, enciende un cigarrillo y, a través de la ventana ve, fumando, la ciudad. SE OYE SONAR LA GRECA DEL CAFÉ.

7. INT. COCINA DE ALEJANDRO – NOCHE

Alejandro entra rápido a la cocina, apaga la hornilla y se sirve un café. Se lleva la taza de peltre a la boca, quemándose los labios y la lengua. Tira la taza, aún llena, al fregadero. Camina de un lado a otro y con la franela se limpia la cara.

8. INT. BAÑO DE ALEJANDRO – NOCHE

Alejandro abre el grifo, deja correr el agua y se refresca. Se mira al espejo largamente, luce desesperado. Se seca la cara, frotándose la toalla con rabia. Vuelve a mirarse en el espejo, se fija bien en su rostro y su mirada se disuelve.

9. INT. HABITACIÓN DE HOTEL – NOCHE

Alejandro va vestido de vaquero. Asustado y sorprendido, detalla, el lujo de la habitación. Lo espera MARTA (47), mórbida, obesa y exuberante; acostada en la cama. Lleva ropa interior roja de finos encajes, liguero y bata transparente negra; hay un toque asiático en su maquillaje; se lleva una boquilla a la boca y humea un cigarrillo. Alejandro palidece. Marta devora con los ojos a su presa; se levanta levemente y se recuesta en el espaldar de la cama.

MARTA
(señalando a Alejandro con el dedo)
Ven, corazón de melón.

ALEJANDRO
Buenas noches, ¿señora Marta?

MARTA
Entremos en confianza, por favor dime Marci y acércate, yo no muerdo.

Alejandro, muy nervioso, comienza a quitarse la ropa.

ALEJANDRO
¿Puedo ir al baño?

MARTA
Sí, pero no te tardes, corazón.

Alejandro ve a Marta y se queda en silencio. Camina hacia el baño, abre la puerta, entra y la cierra. Mientras tanto Marta lo espera, tomando una copa de champaña. Alejandro sale del baño envuelto en una toalla.

MARTA
¡Ay, pero qué penoso! ¿Quieres una copa?

Alejandro se acerca a la cama.

ALEJANDRO
Una copa es justamente lo que necesito (sonríe y se la toma de un solo trago).

Marta le indica con el dedo índice que se acerque más a ella, Alejandro se acerca al borde de la cama. Marta le hace un gesto negativo con el mismo dedo y le indica, apuntando al colchón, dónde debe sentarse, mientras se derrama un poco de champaña por los senos y cierra los ojos.

MARTA
¡Ven corriendo, corazón! (alzando la voz continúa) ¡Atraviésame, ráptame, viólame, siénteme, trágame, tómame!

Mientras tanto, Alejandro, asqueado, se va acercando, pero amaga, retrocede y se vuelve a acercar; pone los brazos y las rodillas en la cama y va camino a Marta; ésta sonríe, complacida. Alejandro llega a sus pies, los toca y Marta gime un poco. Alejandro se acerca aún más e intenta abrazarla, pero no haya cómo, pues es muy grande, así que se va de lado. Marta abre los ojos, Alejandro se incorpora, se sirve otra copa de champaña y se la bebe de un trago. Acerca su mano a la mejilla de Marta y se dispone a besarla, pero no puede; así que Marta lo toca en la entrepiernas y Alejandro le quita rápidamente la mano. Marta lo vuelve a intentar, esta vez con más delicadeza y lentitud desvía su mano hacia el pecho de Alejandro, pero éste se aparta. Marta lo mira extrañada, él la mira con terror, trata de escapar y Marta lo agarra, furiosa, por el cabello y comienza a llorar. Alejandro se queda viéndola, se compadece, le acaricia el cabello y el rostro, ambos se quedan en silencio. Marta lloriquea, Alejandro va al baño. Marta toma una toalla y se limpia el maquillaje, ya chorreado por las lágrimas. Alejandro sale del baño vestido.

ALEJANDRO
Lo lamento.

Alejandro abandona la habitación.

10. INT. BAÑO DE ALEJANDRO – NOCHE

Alejandro abre los ojos y hace un gesto negativo con la cabeza y sale del baño.

11. INT. HABITACIÓN DE ALEJANDRO – NOCHE

Alejandro está acostado en la cama boca abajo, se da vuelta y se lleva las manos a la cabeza con desesperación; se da un par de cachetadas y se queda inmóvil por un par de segundos. Decide levantarse y va directo al closet. Registra su ropa, pero está indeciso sobre qué ponerse. Se viste rápidamente de manera informal y se pone una gorra en la cabeza.

12. INT. AUTOBÚS – NOCHE

El autobús está vació, sólo se encuentran Alejandro y el CHOFER (35). Alejandro se sienta en el primer puesto. Mira el reloj y ya son más de las diez. Lleva una actitud nerviosa, las manos le sudan, se sube y se baja la gorra. El chofer lo ve, sospechoso, por el retrovisor. Alejandro decide mudarse al último puesto. Por la ventanilla ve los autos pasar, se queda pensativo y sonríe, pero súbitamente el gesto de su rostro cambia a uno de asco. Se asoma por el pasillo del autobús y ve que el chofer le hace un gesto con la mano, uniendo el pulgar al índice, formando un círculo y, dejando estirados los otros tres dedos, mueve la mano de arriba abajo. Alejandro se desconcierta y se ofende. Se levanta y se dirige hacia el chofer en una actitud agresiva y viril. El autobús frena, Alejandro se tambalea, pero se incorpora y continúa su caminata desafiante hacia el chofer; en ese momento se da cuenta de que ya está en su parada. Le hace un gesto con la mano al chofer y se baja del autobús.

13. EXT. AVENIDA 16 – NOCHE

Alejandro se baja en el cruce. La Avenida 16 se extiende ante sus ojos. Camina apresurado. Cruza la avenida y llega a la fachada de un cine, cuyo anuncio luminoso dice “Salchichas, salchichas”.

14. INT. ANTESALA DEL CINE 2 – NOCHE

En la antesala hay DOS HOMBRES AFEMINADOS (28 y 34). Alejandro, nervioso, los observa, se sienta a su lado e intenta copiar sus posiciones. Coloca una pierna sobre la otra, pero se incomoda y las vuelve a separar. Baja la cabeza, parcialmente oculta por la gorra, y mueve con nerviosismo la pierna derecha.

Uno de los hombres va vestido de negro, es muy delgado, está un muy maquillado y usa lentes oscuros. El otro lleva un flux morado y camisa y zapatos blancos, es fuerte y altivo. Alejandro mantiene una actitud seria y discreta.

UN HOMBRE MUY ELEGANTE (54), llega a la sala, se acerca despacio a Alejandro, al de negro y al de flux. Los examina detenidamente. Llama con el dedo al del flux, éste se acerca y el hombre elegante le dice algo al oído, el del flux asiente. Inmediatamente desaparecen detrás de las cortinas de la sala. Alejandro se pone sumamente nervioso.

15. INT. CONSULTORIO – NOCHE

Alejandro está sentado frente a un escritorio.

ALEJANDRO
Las cosas estaban sucediendo casi igual que en la película, ahora recuerdo que era con Dustin Hoffman y John Voight. Yo estaba asustado y avergonzado a la vez. Pero en la película, aunque Voight era medio tonto, sabía lo que hacía y, de alguna manera, me sentía identificado con él. Yo sabía perfectamente en lo que me estaba metiendo, pero la maqueta era de vida o muerte para mí. Necesitaba graduarme, ocho años metido ahí, en una ruina constante.

16. INT. SALA DE ESPERA DEL CINE 2 – NOCHE

El de negro se levanta y se quita los lentes oscuros, Alejandro lo ve y descubre que éste lo mira con odio; se desconcierta ante su actitud y comienza a darse la vuelta, cuando UN GORDO (48), calvo y de lentes, lo mira con una sonrisa. Alejandro se paraliza, el individuo le indica girando levemente la mirada que lo acompañe adentro. Por un momento Alejandro duda y ve al de negro, parado allí; con la mirada le sugiere al gordo que lo contrate y no a él; pero, en un derroche de valentía, se levanta, toma al gordo del brazo y lo empuja hacia el interior de la sala, mientras éste sonríe complacido.

17. INT. SALA DE CINE – NOCHE

El gordo escoge la fila, Alejandro lo sigue, sumiso y cabizbajo. Ya la proyección de la película ha comenzado y Alejandro, sumamente nervioso, sigue a su cliente. Se sientan, el gordo coloca su mano en la pierna de Alejandro y la acaricia rítmicamente. Alejandro fija su mirada en la pantalla. En la película se ve una imagen de un hombre muy maquillado que lame una salchicha enorme. El gordo le abre, ya excitado y con manos nerviosas, el botón del pantalón a Alejandro y le baja el cierre. Alejandro traga fuerte sin dejar de mirar la pantalla.

El gordo comienza a respirar sonoramente distinto, Alejandro lo ve y voltea la cara de nuevo a la pantalla, para ver al actor gimiendo, mientras se traga la salchicha hasta el fondo. Alejandro mira el reloj. El gordo le ofrece algo en su puño y Alejandro lo toma: es un condón. Alejandro mira fijamente el condón sin saber qué hacer. Dirige su mirada nuevamente a la pantalla. En la proyección el actor ha comenzado a apretar con los labios una salchicha gorda y blanca. El gordo se exaspera y en su susurro violento, le dice a Alejandro.

GORDO
Si no lo quieres usar, para mí mejor.

El gordo le arranca el condón de las manos a Alejandro. Alejandro lo mira aterrado, el gordo baja la cabeza a la zona en guerra y Alejandro la alza y, mientras en la pantalla el actor comienza a engullir una morcilla, y en la fila de atrás de sientan el de negro con su ACOMPAÑANTE (24), Alejandro voltea y los mira con terror, vuelve a voltear y decide cerrar los ojos.

18. INT. CONSULTORIO – NOCHE

Alejandro está acostado en el diván.

ALEJANDRO
En la película, seguramente nunca sabré el título, Voight era engañado por el individuo que lo contrató: un nerd chiquitín que, después de disfrutar de sus servicios, corría al baño, alegando estar repentinamente enfermo; entonces tosía, escupía, quizá hasta vomitaba, no recuerdo bien. Lo cierto era que luego le decía que no tenía plata y ese recuerdo empezó a estresarme.

19. INT. SALA DE CINE – NOCHE

Alejandro tiembla levemente, abre los ojos y se alivia cuando el gordo suspira y se relame.

GORDO
Los vinos de buena cosecha se pagan mejor.

El gordo se mete la mano en el bolsillo y le entrega a Alejandro un fajo de billetes. Alejandro los cuenta rápidamente con la vista, se arregla los pantalones, mira al Gordo sugiriendo agradecimiento, se levanta y huye, despavorido, de la sala.

20. INT. PASILLO DE LA FACULTAD – DÍA

Manuel recorre el pasillo silbando, se dirige al salón. Se queda pensativo mientras camina y le comenta a Julia en tono de burla.

MANUEL
¿Qué se habrá hecho Alejandro? Lo he estado llamando toda la semana a su casa y el muy pendejo nunca atiende. Encima no tiene celular. Probablemente tampoco esté en el salón.

JULIA
Ése debe estar en una esquina, emborrachándose y despotricando de la vida que se opuso a que terminara su maqueta.

21. INT. PUERTA DEL SALÓN DE CLASE – DÍA

Manuel y Julia llegan a la puerta del salón y no han terminado de abrir la puerta, cuando se oye un…

ALEJANDRO
¡Épale Manuel, Julia!

Manuel se da vuelta y ve a Alejandro: maqueta en brazos. En su mirada brilla el éxito y la satisfacción.

MANUEL
¡La maqueta!, ¡no!.. ¡Entonces lo lograste!

JULIA
¿Cómo hiciste?

Alejandro hace un gesto con la cara, intentando darse por entendido. Manuel, sin dejar de sonreír lo invita.

MANUEL
Míralo pues, ¡todo un midnight cowboy! Y, aunque no apruebo los medios, el fin lo justificaba.

JULIA
Hay que celebrarlo. ¿Qué tal esta noche en el bar de la 25?

Alejando se pone muy serio y habla sin mirarlos a la cara.

ALEJANDRO
No puedo, esta noche voy al cine.

Manuel, muy lentamente, va dejando de sonreír. Julia suelta una carcajada. Alejandro entra al salón y cierra la puerta.

FIN


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